Interpretación simultánea

(c) WordRidden

Entendemos por interpretación simultánea aquella que se realiza en tiempo real, de manera paralela al discurso; es decir, la reformulación que se lleva a cabo mientras quien ora está hablando, que supone la superposición del discurso original y la interpretación.

El inicio de la existencia de la interpretación simultánea como la conocemos hoy en día suele marcarse con los Juicios de Núremberg, si bien esta técnica ya había comenzado a emplearse con anterioridad a los mismos. La interpretación simultánea es, en cualquier caso, la modalidad más reciente, así como la más extendida en la actualidad: desde hace ya varios años, la demanda de esta técnica ha ido en aumento, desbancando a otras técnicas como la interpretación consecutiva. Prácticamente todas las ocasiones formales en las que se reúne un grupo considerable de personas de diversos países (Tribunal de Justicia de la Unión Europea, reuniones de la Unión Europea o la Organización de las Naciones Unidas, cumbres y congresos internacionales, coloquios con un gran número de público y ponentes, etc.) optan por la interpretación simultánea.

Esta técnica sirve de paraguas bajo el cual se recogen varias subtécnicas o especialidades como el chuchotage, o interpretación susurrada, el relé o interpretación en cadena, o la traducción a vista. Ofrecemos más información sobre estas subtécnicas en los apartados correspondientes, en que trataremos de aclarar las diferencias principales entre ellas y con respecto a la interpretación simultánea.

Las características más relevantes de la interpretación simultánea son su carácter de inmediatez y el uso de equipos técnicos. Esta técnica se realiza en cabinas cerradas, equipadas con micrófonos, auriculares y grabadoras. Normalmente, y en condiciones ideales, las cabinas estarán dispuestas para acomodar a dos intérpretes, que se irán turnando en su trabajo, ya que cada profesional no debería trabajar durante más de media hora o cuarenta minutos de manera continuada. Además, es necesario que la persona que está interpretando puedan ver con claridad la sala desde la cabina, así como todos los posibles apoyos visuales de los que haga uso quien ora.

(c) Tim Green

La persona que hace interpretación simultánea hará un mayor uso de la memoria a corto plazo y prestará especial atención a su voz, pues esta es el único punto de referencia que existe entre la idea que quien ora desea expresar y el público al que va dirigida. Además, la persona que está interpretando ha de cuidar que el tiempo empleado en hacer la reformulación no sea excesivo, al tener que producirse la interpretación y el discurso original de forma hasta cierto punto paralela. Entre el discurso original y la interpretación siempre existirá un cierto desfase temporal que podrá variar en función de las circunstancias. Este lapso se conoce como décalage, y quien interpreta tendrá que procurar que sea el adecuado en todo momento.