Toma de notas

La toma de notas es una de las destrezas más importantes que se debe tener en cuenta en interpretación consecutiva o de enlace.

La toma de notas consiste en anotar las ideas y conectores clave del discurso, de forma que estas notas sirvan de apoyo a la memoria a la hora de reproducir el discurso. Es importante destacar que el/la intérprete debería anotar ideas o conceptos, y no palabras, y que las notas deberían servir de detonantes de la memoria, pero nunca sustituir a la misma. Por eso, no se debe tratar de anotar el discurso completo, sino aquellos puntos clave que le ayuden a reformularlo o aquellas ideas que sea preciso anotar para recordar.

Si bien lo más común es que cada intérprete desarrolle su propio sistema de toma de notas en función de su experiencia y necesidades, existen ciertos principios comunes que, en general, resultan de utilidad a la hora de tomar notas de una forma eficiente, así como ciertos símbolos que suelen ser de uso recurrente.

Los siete principios de Rozan

Símbolos principales

En cuanto a los símbolos, Rozan propone veinte símbolos principales que deberían contribuir a una toma de notas eficiente. No obstante, el intérprete puede haber interiorizado más o menos símbolos y puede emplearlos en distintos contextos e incluso darles diferentes significados en función del discurso de que se trate. Por eso, proponemos una lista no exhaustiva de algunos símbolos, referentes a conceptos, que empleamos frecuentemente y que nos han resultado operativos en la práctica de la toma de notas a lo largo del tiempo. Esta lista es meramente orientativa, pues cabe recordar que cada intérprete debe desarrollar su propio sistema de toma de notas, que le resulte eficaz y con el que se sienta cómodo a la hora de trabajar.

Es necesario recalcar, además, que la lectura de notas no debe convertirse en un proceso de descifrado a causa de la profusión de símbolos. El trabajo duro, el de procesamiento y análisis del discurso, debe haber concluido ya al comenzar la lectura de las notas.